sábado, 17 de octubre de 2009

EN LA NOCHE NO ME VEO


Caminaba en la noche, camuflando mis pasos con el sigilo de posar el pié con el debido respeto para aquella calle, con el cuidado de no levantar la sospecha de que por allí me hallaba.
En la noche soy menos yo, en la noche ni me veo, las luz de la luna, dá poder a las sombras que en el dia se postran y ocultan ante la grandiosidad de gamas incalculables de colores vivarachos y altisonantes.
La espesura de la noche.., abarca tanto esa espesura, que los silencios se hacen rotundos, cuando lo negro viene a callar la misma voz de aquellos que aclamaban con gozo la venida de la noche.
Y aqui me encuentro, entre el silencio de lo negro, y el gritar de su luz inmensa por otro lado, gritandome que me oculte!, que me guarde!, que me debora si no lo hago!, en la noche todos somos menos yoes y mas oscuridad nos volvemos, cuanto más a su oscuridad vertiginosa nos expongamos.
En la noche no me veo, camuflo mi sigilo ahora, mas si cabe, escudriñado en las paredes de aquella calle, que ahueca las pisadas, y las hace más certeras, más rotundas, más......grandes.
En la noche nada es grande, solo ella, la noche, solo ella es la inmensa, que nos abarca, que nos debora, que nos engulle a la vez a todos, ella es grande y en ella nosotros, no nos vemos, ni nos notamos, en el sosiego perenne de la noche, todos callan y nos buscamos, ayuda, ayuda, guiame luz de luna, que he perdido mi norte, guiame por la espesura, que es muy oscura, no le temo, pero en la penumbra, se hace largo el camino, pues en la noche, no me veo, alarga tus manos luna, guia a este pobre ciego, que el sol que me cegó, fué un muy mal compañero, que me abandonó a mi suerte, dejandome en este sendero, que de buenas a primeras, de ruido pasó al silencio, de lo alegre a lo siniestro, quien le pondria de nombre vida, si en el me estoy muriendo, sin despedirse se fué, por detrás de aquel almendro.
Dejó su luz al abandono, vino luego un lamento, como si fuera de un loco, que pide cordura en la noche, dasela, yo te lo imploro.
Y cuando la dés regresa, luna del blanco del coco, guia mi vida a buen puerto, remienda tú mis despojos, y aún sabiendo que vendrás y luego regresarás por donde te venga en antojo, dame tú tu iluminaria, guiame, que queda poco, sacame de la espsura, de la noche, no me noto.
Yo en mi noche no me veo, ni con las manos me toco, no soy yo, yo soy otro,
Pero caminando habrá que andar, un pié, despues el otro, que si no encuentro el apoyo, del bastón de tu mirar, no me quedará otra más, que sacar, de la mochila el arrojo, para poder caminar, en la noche cegadora, con su negro deslumbrar, y buscar yó con mi alma, lo que me ha de guiar.
Y cojeré mis despojos, y mi mala humanidad, y hecharé velas al aire, y me pondré a navegar, por la vida, y batallaré contra huracanes, contra tornados, tormentas, o lo que quiera mandar.
Que esta noche es la mala, en otra no me ví jamás, pero te he de jurar, que con tu ayuda o sin ella, me verás siempre volar.

José Catalán Reyes, no me veo en la noche, pero recuerdo como soy..............................

1 comentario:

  1. No tiene estrellas tu noche,
    la mía ya ni lamentos,
    cuando camino a buscarte
    y sin hallarme me encuentro
    que me he perdido en la noche
    y ya no estoy ni en tu recuerdo.
    Así que cierro mis ojos,
    tranquilo, me digo adentro,
    sé que volveré a volar
    a pesar de este silencio.
    Que volverás a venir,
    como un soplo en un viento,
    y me haré cuerpo real
    y dejaré atrás el recuerdo...

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