lunes, 26 de diciembre de 2016

AQUEL SILENCIO,SE QUEDÓ (simulación rápida)




"Arte no es representar lo bello, sino bellamente las cosas." - Avivar




Aquel silencio que quedó, en el espacio que había entre tu mirada y la mía.
Lo llenó a decir verdad, la musicalidad de tu sonrisa.


Lo ansiaba en secreto, también puedo confesarlo ahora que todo pasó.
Lamento decir esto, pero salí de allí cabizbajo, silente, apaciguado, pero silente.


Tal como me alejaba, sentía en el alma el tirón mismo como de aquel hilo prendido a tu boca que se iba pensando, deshilachando por entero, todo lo que aquel abrazo unió.


Sólo la memoria, temblorosa de gozo, es la.albacea de lo vivido.
Me alejo cuál sombra iluminada por los faroles de tus ojos. Soy el mismo, pero mi sombra no.


Fluctúa ella sobre el adoquinado, tintinea entre los suelos que piso.


Crepitosa la sombra, chasquea el eco, y cosido a ti, sigue la cúspide álgida, de todo lo que me alejo, como ese haz de luz del faro de aquel pueblo, que ves apagarse a lo lejos, pero que resurge a su vuelta, cíclico como el amor primero, ese que deja senda donde jamás volveré a pisar...


Cosido a ti, se que no volveré aún queriendo a madejar todo aquello que ya se deshilachó, entre tirones y enredos.


@botadejerez
José Catalán Reyes






domingo, 25 de diciembre de 2016

BIENVENIDA, CARICIA DE SUEÑOS. (Suelta y libre va!)



Bien entrada la noche, aplaudió algo dentro de mí, la decisión de salir a caminar.
Hiciera el frio que hacia, chapines de Valverde del camino a los pies, y ganas en el alma, como capote para el pensamiento, sombrero de Maquedano. Buena pelliza de lana de Grazalema, pespunteado los pasos, certero el acero de las miradas y ganas, ganas en el alma.

¨Por la calle alegría.
por la calle de la alegría,
voy certero caminando,
buscando un Ave maria.
Y un ¨buenas noches señores¨
vayan buscando alegrías,
en adoquines de campanillas,
por donde quiera que vayan.
sus almas dormidas...¨
Buscando un Avemaría voy,
por la calle de la alegría.

Nada más poner un pié a la calle, presiné al cielo una mirada, al suelo una caricia y al camino valenté y puse el pecho, ahí iba mi sueño de paseo, una calle por bajar, un cuento por subir, un toro por torear, un vaso por beber, un sustento musical por oír, dieciséis mil abrazos que dar, muy poco tiempo que gastar...
Ahí va mi son, mi mirar, siento que puedo esculpir a cada paso, una ciudad, con sus calles a dos aguas  y hasta montañas que separan continentes dispersos por todos los tiempos.

"Quien no es arquitecto de sus sueños,
jamás andará por las calles que debiese.¨
@botadejerez.

¨Construí puentes, con los redondeles de las argollas de las flamencas gitanas, que del arrabal brotaban como flores a puntadas en delantales prendidas, ¨petalitos¨ de alegría¨, ya estaba la caricia creada.

¨Recorté, a mi antojo, la silueta de una urbe grande, con sus faros de guía. vigilantes a porfía, de su honra cristiana y antes mora.
-Hasta de azulejos puse, algunas fachadas encaladas, lágrimas de loza, cruces, inspiradas sobre hombros nazarenos, luto y alegría, azules añiles, acantos y hojarascas y pensamientos movidos por bambalinas de un Juan Manuel que soñaba, como soñó el José de Gelves, bajo un arco, una mirada.¨. Ya el sueño tenía motivo y cuerpo.

Y caminé, punzando la calle, despacio, con la parsimonia de un cortejo de capirotes, por el patio de cuadrillas de un quebranto baratillero. Respiré como si no fuese a haber otra vez. Campanas trae la noche...
-.-

¨Cruzome¨ en inesperada y sombría sorpresa con Federico, con Rafael, con Don francisco. andaban en trio, charlando, pausadamente con sus puntos y sus comas, a sus cosas.
 Un gesto de cabeza y la mano derecha, en la copa del sombrero, caricia de paño y abrigo bastó. 
-Vayan ustedes en paz, señores!,suave pero firme la frase, bien puesta.

 No eran amigos de infancia, pero la madurez de unas letras los unía, en ese cordel que trenzan los tiempos bien puestos y apretados.

Más arriba de la calle, entre brillo de adoquín y soniquete de tacón, casi por soleares, en brazos de  la bruma, venían envueltas de aliento frío, unas volutas de música,  arrancadas a  cincel del dintel  de un palacete.
Entre sonrisas infantes, daban vida al mismísimo aire, creando al aro y al timbal, andaban en el soportal Manuel y casi en el zaguán José, esos que se conocían por los del Font de Anta, barruntando, ¨ruido domado¨ música silvante, que se llevaba el aire, al mismo aire que traía la pena de un río, cercano, con corriente, hasta la otra orilla de la mejilla de la ciudad...
-Que amargura no habrá en las miradas nocturnas, que hasta se abren las miradas de manera diferente.
-Eso suena bien, esa frase suena bien. Y el sereno al pasar, silbó con el haz de luz de su candil, algo que sonaba a eterno, a ida, siempre ida, que la amargura es, irse de donde no se viene.

¨Y se quedó como himno de patria mía, aquella letanía musical, acompañandome en mi sombra, de por vida¨.
Y en el silencio ya, existía la música.

-Seguía yo solo, entre sombras dibujadas negras, recortadas en  blancas cales, paredes que barruntaban historias, dadas a luz por la misma luz del sereno vagabundo.
Maese Góngora ¨saludome¨ desde una preñada de geranios ventana.

-Don Ramón, al que una vez imaginé, que su propio corazón ¨robóle¨ el brazo, atusó su barba mientras expiraba el humo de su pipa, mirándome de arriba a abajo, (en fin) él es así... -Donde vas  zagal, atrevió a gritar en la misma noche silente, devoró la mirada de la calle solitaria su frase, nadie la oyó.

-Adiviné a un apuesto Gustavo, que se apresuraba como el aldabón de la puerta al llamar, a una reja de donde salía como trino, voz fémina susurrando su nombre, olía a aroma de azahar en flor, plaza pequeña y grande su empeño de raptar su corazón, pasé de largo, la complicidad debe ser de dos...

Don Miguel, custodiado por su don y por su apellido, abajo de la calle, soportando el relente, poderoso de capa y sable, casi re-doblando la esquina, vertiginoso, al compás de un arpegio con sabor a soniquete leve de guerras mancas, acariciaba casi el llegar a una calle más estrecha aún, buscaba el farol, (uno de muchos), pero este especial, buscaba el farol al que un sereno acababa de dar vida y al que este daba vida a un cartel...¨La bohemia¨era el nombre de aquel tabanco, que bajo aquel cartel, hacia de faro en noches en las que el velo de la niebla, hacia todo menos claro, pero mas espeso en la claridad si cabe, ya que un italiano llamado Puccini, abrió de par en par esa misma bohemia, cuerpo y santa señal de locos, vaga-mundos y bailarines de la vida, la corta y la larga.
Transeúntes de lo ajeno, equilibristas que cruzaban las calles en el justo momento en el que nadie lo esperaba, asustando a las palomas que en el suelo, buscaban la brizna de pan y grano caída...

De aquel fanal, de donde brotaba lujuria cuerda, saltaban como saltamontes cuando llueve, francos caballeros, mentirosos soldados, borrachos de vida y celibes aguadores de higos frescos, Murillos danzarines y Velázquez de campos en flor, cuando atardece el mismo atardecer, justo en ese hilo de claridad, que se dibuja en el confín donde todo es noche y el día acaba. Y vuelta a empezar...

También se creó la cuerda vesania. ¨La locura cuerda es el bucle ideal¨

Y es que en la órbita férrea de los raíles de la vida, también vi trasiego, me perdí por callejones, donde apuntaba un cordobés, el talón de un hombre sobre sevilla, por entre rejas oí gritarle a un torso de reales cedros, habla! respira!, a un loco enamorado de todos los naranjos de Sevilla.
Vi a un agazapado tomando retrato de la muerte de un gitano, que dicen que sigue muriendo por la calle castilla, quise adivinar a Turina cogiendo de la mano a la misma  María, en su amargor, me sentí en la esquizofrenia de quien olfatea la verdad,  que todo nace y acaba en un sueño, que todo era observado por la noche, y la noche, toda ella, era de verdad, solo si yo la creía. Por que hasta encima.

 ¨La música de mis sueños, la compone mi alma¨.

Ya con todo construido y disfrutado, volví atrás la mirada, dejando derecha el alma y fundada la tranquilidad de quien arquitecta a su gusto, maña y manera, sonreí. 

Vi niños jugando al toro, verdes esperanzas bailando en la mañana de calles feria. Disfruté del mentón aventajado al valor de Don Juan. Corrí para buscar hueco en la muchedumbre, afanosa y silente atisbando lo que Benlliure luego haría bronce quietud, aparté el físico para dejar pasar a Madre Ángela antes de subir por la cuesta del bacalao, ya, yo era feliz en mi tranquilidad.

Estaba atacado por las horas, me junté de vuelta, de recogida, con un músico del derecho y del revés, Jiennense, veníamos de recoger al barbero por decreto del arrabal y al tabernero criado a biberones de fandangos, íbamos silbando, abrazados unos a otros, eramos, fuimos y somos, felices, amigos en los sueños, cómplices de la noche, herreros de barandas a la vida, diseñaba uno el traje que cosía o daba cuerpo el otro y lucia cualquiera de nosotros. Que bonito es aquello que no se espera, aunque luego se domine, pero que bonito es soñar!. Que bonito es acariciarlos.

A quien tuviese tiempo, no para leer, si no para acariciar.

¨Pá cuando tengas tiempo
te espero,
donde se junta la marugá,
con el sueño de mi desvelo.¨
@botadejerez





jueves, 1 de diciembre de 2016

BALUARTE DE LA ALEGRÍA, ensayo de escritura rapida.


-Vi, en aquella noche, tarde, tarde de vuelta y noche despejada,
sonrisas de amigos, tranquilidad esperada, por la calle que da a un barrio,
 de fronteras derrumbadas.
Iba al son, muy bien cuidada, una rosa pinturera.

-Vi en aquella noche, belleza y casi ni la miré a la cara.

Estaba casi de vuelta, la hoja de aquel calendario,
que pone fin a las cuentas.

-Cuasi cansado, de vuelta, pues ya iba para casa,
me despertó la ansiedad, unos tambores de fondo,
hice cuentas del itinerario que me llevarían al ansiado descanso.
-Si, la semana era cansada certeza ya, cuando encima, 
el relente era prudente presencia.
De vuelta estaba casi la hoja, que pone fin a las cuentas.

Entre naranjos de arcos, brilló con la franqueza, entre el azul del terciopelo,
el oro de tu realeza.

Armoniosos compases, algarabía y fiesta, desbordaba por encima,
el muro de las bodegas.

-Me asomé por una calle a la que nombran por morenos,
siluetas conocidas, aún en la lejanía,
estaban como en su casa,
adoquines de paz preñada.

Esperancista la marcha, 
coronación recogida y cascabeles campanillos, acariciaban esquinas.

Al final,me enganché, al son de tus campanillas.
disfrutando del olor y de todo lo que escondías.

Fui egoísta en silencios, dando vueltas a tu estampa,
mano a mano y cuando andabas,
avanzaba la mirada, para ganarte los metros,
esperando que me alcanzaras.

Exquisito todo el tiempo, el ambiente que vivía.
y a más metros recorridos, más embelese sonaba
de las trompetas, clarines, que tras tu paso tocaban.

A lo lejos, retaguardia, se apelmazan las masas, 
fronterizo espera el puente, como salvas de cañones.
y pétalos de alabanza.

Ya solo queda el final, despedida, abrazo fuerte.
muda queda la mirada, viéndote venir al lejos.
de cara, dando la espalda.


Y es que, acabar un Viernes Santo...Así...
-Refugiado,
 -inesperadamente,
-por amigos, 
-sin esperarlo,
-preso y convencido, 
-sentenciado sin quererlo, 
-me encontré con un paso de palio, 
-de barrio, 
-de recogida, 
-deslumbrante en alegría,
-gozoso y gallardo...

-.-

POR  ESO QUE...

No todo tiene por qué ser pena. 
No tiene porque serlo, aunque sea Viernes Santo. 
Por que aunque sola se quede, 
cuando el verbo expire y muera.

Y piadosa la virgen sea...
la virgen es alegría!,
fue, concebida por ella, 
para  que la alegría, 
sin pecado y con pureza.
suene como cañón que truena, 
bramando por la escollera. 

Que aunque se exalte en la cruz o expire por la plazuela,
aunque descendido te lleven, llenando calle porvera.
yaciendo en los litorales de los barrios más ¨calés¨
Loreto guarda en su haber, 
no tenerlo ya siquiera.

-.-

RESUCITÓ


Resucitó antes de tiempo la alegría que yo anhelaba.

Una alegría guardada donde se guardan con ansias, 
las cosas que nunca mueren, pero que el tiempo solapa.

Vi el brillo en las miradas, vi sonrisas sin ver nada.
por que cuando el tiempo se para, se sienten con solo esperarlas.

Paró el son, brilló la plata,
la de los costaleros templados a golpes de yunque y fragua.

Me gusta a mi, lo valiente.
pero sin banderas ni proclamas.

Me gustan los hombres justos,
pero sin capas, ni espada,

Me gustan  las cuadrillas así, 
criadas desde la cuna.

Y quien no quiera, que aprenda, por lo menos la sustancia,
que cada uno en su casa, pinta como le dala gana.



Me gusta la flor del corazón.
Ese que germina desde el amor, en la infancia.

El costalero de devociones, solo se ve ya,como a los tigres de bengala.
de tarde en tarde, o incluso muy de mañana.
@botadejerez




José Catalán Reyes
@botadejerez

A la cuadrilla de la Virgen de la Concepción, de la hermandad de las Viñas.
Especialmente a mi hermano, Chato.

domingo, 27 de noviembre de 2016

EDOR DE MULTITUDES

Quisiere que me leyeras como antaño pudiste.

Lembranzan de rememore.
Añore el alma pesares,
Que al desandar caminos pudiste,
ejercitar la mirada y no quisiste,
mirar a mirar jugaste y descubriste,
que donde hubo pisadas hubiere huellas.

Siguieronle tus pasos a las sombras,
soniequetes de repiquetes y olores a bailarines juegos de aves, sobre tejades de bajas casas.
pesadumbre en los vaivenes de quien a pisar jugare volverse atras las mirades.

Si no entendieres, a donde van mis pensares, deje de leer usted, que donde quise dejarte ver, no alcanzare tu vista, mejor que camines sin prisas, o que te laves los pies, a donde se va con prisa, dejele pacer, sientese tal vez sobre la piedra divisa del cansado traspiés.

Quizás en latín vació,como en el campo baldío te viene bien el enfoque, vamos pues, al lío.

Quisierum que comieren las gentes, donde mieres y llantares tuvieren, no estrenarum cocinorum,pues el caldo en puchero estaba nacido, aunque guisado el envío, y buen sabor le dieres, comensales a mansalva no entendieren de lucrezes.

Mas a mandar bien me guarda, lo honesto de mi traje, a decir verdad callada, en lo estrecho de las calles.

En castellano podría decir a certezas plenas, donde las partes rellenas no tienen mas que llenura y me enredo con mis manos en lo espeso de tu pelo, mentiras de vacía estampa.

Voy a coger a destiempo, por lo estrecho de tu calle, buscando sin eco encontrarme de bruces con tus desaires.

Voy a licuar mentiras,
aunque sabiendo que vale,
para engordar solo maldades,
que quedan en comisura.
Se lave y se guarde de dietas usted,
se quede con ese talle,
que solo va de sillones,
pues en taburete no cabe,
su desmesura, eninventar mis maldades.

Buenas tardes, pase y sonroje sus ganas de tanto espanto.

@botadejerez




SOLO PUSIMOS LA VERDAD, ejercicio de escritura.


Al igual que antes, pulsa leve el reproductor, aun estando sentado solo necesitas el compás que da la pausa, si por lo contrario estás, a Dios gracias, de pie y andando, úsala de leve carga para decir al mundo, #yosoyfeliz #yopuselaverdad

Foto extraída del blog, de Fernando Morales.

Por más vueltas apretadas que de la vida, jamás podrá apretar mas, que de lo que me aprietan a mi  los pulsos al mirarte o mas bien intentarlo, a las pupilas marcadas de cansancio que tienes tú padre mío.

Fueron solo tres vueltas, llevabas de soga, solo tres vueltas, antes, mucho antes de que Pedro te negara,  las llevabas dadas.
Suspiraban en cada una de ellas, muchas verdades, sinceras y limpias, marcadas a verdad, como esa mejilla tuya marcada por otra verdad muy diferente, la del insulto y el desprecio, verdad de saña que egoistamente destacamos mas que la limpia y pura que, como la de aquella que de angustias llena, sublime, te mira todo el año.
Solo quisimos ser verdad allá donde hubiera pisar a tu vera, demandados por defender la honra prometida en la cita que tu sombra marco.

Y así nos fuimos, en  tus mismas vueltas apretados, uniformes y compactos, como cada una de las tres apretadas vueltas sinceras, apretadas y marcadas a tus pulsos, al pulso que marcaba tu moreno compás .

Se nos quedó la verdad a tu vera,
se olvidaron las tildes a tu diestra,
y te sonaron  los lamentos al irnos,
cerca de donde el olvido nos acecha.

No hubo más que verdad en esto que recuerdo,
se quedarán las vueltas dadas en tus manos,
y las miradas en el vuelo de tu compás.
golpeado con la siniestra.

Nadie podrá velar, por mucho que a mentir escupan,
negaciones a tu lado,
Pedro de reojo mira,
buscando ese pálpito de pellizco prometido y no encontrado.

Pusimos nuestra verdad,
la misma que pone un ciego en tu inmensa confianza,
sin bastón, tu mirada y tu pisar,
marcaba a donde íbamos.

Abismos nos crearon, al ver que la verdad,
iba por los mentideros...
Y caímos presos, sin la maldad del que ve, con doble sentimiento,
nuestro sino no era más que el de estar.

Y estuvimos, a decir verdad,
a tu lado en el compás, 
latias en cada pecho, a decir verdad,
de todo aquel que quiso caminar, cosido a tu verdad.

No bajamos banderas a media asta,
no hizo falta, ni mástil dejamos,
tu eras el baluarte sin bandera,
tu Pasión era la nuestra.

Y mañana quizás vuelva a tu vera,
para volver a tocar la gloria, siempre a tu vera,
mi riqueza es saberme tuyo, sin rarezas,
sin mástiles ni banderas.

Por que por mas vientos que hubiere,
por mas mareas que vinieren,
a tu puerto llegare,
si tu así lo pidieres.

Quédese tranquilo mi pincel,
si a bien mandar tuvieres,
que sea cuando sea que llegue,
este lamento aqui dejado.

Y volver a ser verdad, compás y mieles,
para endulzar con el sudor de mi frente,
todo lo que a decir verdad,
vengo de años a deberte.

Señor del compás.
Moreno de angustias nacido.
dejame ser tu caminar.
Aunque sea en renglones de muerte torcidos.

Sea pues tu suerte,
la que escribas de mis puños.
y el sueño sea el suspiro.
que suelte yo, a mi muerte.



@botadejerez, diásporas encontradas en la tergiversación que da la no verdad.

Moraleja.
Se separaron los pueblos cuando el que llego, dijo que todo estaba vencido.
















EN LO QUE TARDA UN INSTANTE

EN LO QUE TARDA UN INSTANTE


DEJAD QUE MARQUE LA MARCHA, CUANDO JUSTO EMPIECE A SONAR, LEE, DESPACIO, CON SON, CON EL SON QUE TE MARQUE TU ALMA, DISFRUTA, VISUALIZA, SIENTE Y SI QUIERES, RETOMA, BÚSCATE EN LOS ADENTROS...
SEGURO QUE ENCUENTRAS ALGO. DISFRUTAD

Foto extraída de la web: http://www.latrabajadera.com/rincon_del_vestidor/dulcenombre-negro-2005/dulcenombre.htm

Extraido del vano recuerdo que dejan los años que, plagados de polvo, cristalizan sentimientos guardados para los "restos" en la patina bendita de la sonrisa que provoca en mi el sacarlos al lustre de los días...


En lo que tarda un instante quiero intentar comprobar todo lo que por los ojos me sale y me sabe al mirarte, madre del Dulce nombre.

Y te vendrás en plata blanca desde piedras calizas,
floreando de rosas blancas, nardos y clavellinas, un azulejo que se quedaría sin poder mirarte, por que la mirada de esa loza va prendida a un Santiago que aun duerme bajo el olivo de la fe que abriga.
Y Victoria alumbrara tu caminar, y Ponces y alamedas de Cristinas cristalinas te darán los buenos días.

En lo que tarda el instante de la marcha, en ese justo, preciso, candoroso y comprometedor instante te dije adiós, madre mía del Dulce nombre.

Se me quedo un no se que, que no me dejo seguirte con las fuerzas que me demandabas, y a tu lado camine...
Y bajaste por la de los arroyos, y te sorprendió una petalada de turbias aguas.
Y en ese instante que dura la marcha, te conté todo.

Apaciguo mi incertidumbre, la cercanía del cobijo de tu sencilla mirada, 
No te quería saber en la encrucijada de una vuelta llorosa.
Y te adivine, adelantando a los días las manillas del reloj del tiempo...

En un sobrecogedor abrazo del padre, 
En el estrago feliz que deja un saberte alegre, por que el que abraza ya avanzaba en luminosa tarde de resurrección., quise hacer cómplices de mi ferviente alegría a amigos hermanos , esos que no pare tu misma madre, pero que une la consanguinidad de la misma fe.

En lo que dura un instante, yo, hice días. Una madrugada enterita, esperando la Esperanza en el albor del mismo día y una tarde de plenitud de miradas hacia ti.

En lo que tarda un instante en irse, yo a día de hoy, recuerdo una ancha calle donde faltaban miradas buscando huecos entre tus varales...
Y se acababa el instante, pero duraba el momento.


Eres ese increíble martillazo que clava a golpes de fe mi fervor hacia ti, me quemas dentro, Madre mía en mi boca, que bien me sabe tu dulce nombre.
Y entramos por la puerta ojival dándonos sonrisas a mares, ya mi alegría era saberte ahí, bajo el artesonado, que sonaba ya a saberme cumplidor de promesas, hasta mañana te dije.


Jose Catalán Reyes, de lustre y plata, se vistió mi madrugada y mi domingo hace ya unos años...







jueves, 16 de junio de 2016

DOS COLUMNAS QUE RECUERDO

-Levemente, casi cuajado de brumas, el primer recuerdo de la zona a donde se mudó mi familia, en los primeros años del 1900 que tengo...
 Era una gran explanada, casi de albero y rodeada de un adoquinado y ancho camino que transitaban jinetes, carromatos y  abarrotaban los sonidos de los cascos de los cocheros que hacían ruta de tranvía de tracción animal, desde el centro de la ciudad.

Atacaban a la vista en esa plaza, enormes y gráciles, dos columnas de mármol, que según cuentan, trajeron de itálica, junto a tres más, que se quedaron en la calle mármoles y que estás dos se trajeron en los años de 1574 para hacer hasta aquel entonces, el mayor jardín de España y de Europa. Eso me contaron luego.

Cuenta la mitología, que Hércules creó Híspalis y la historia, que Julio Cesar restauró para el imperio la misma ciudad. De ahí que sobre cada una de ellas, estén cada uno de estos, tomando su  nombre del mas mitológico creador.

El ambiente de domingo allí, era de algarabía, los kioskos y las terrazas, rebosaban blondas blancas, sombreros de paja y un olor a colonia de lavanda que, subía hasta las verdes copas de aquellos álamos que flanqueaban la plaza, cuarenta conté una vez de pequeño, jugando con José, el hijo de Gabriela, (vecina y muy amiga de mi madre) al pilla pilla.

- José era de mi misma edad, 5 años, me sacaba ya casi media cabeza y muchos años en cuanto a la soltura de sus movimientos y manera de hablar.
Veníamos esa mañana de San Gil, de oír misa, callados y atónitos, observamos el manto nuevo que ese año iba a estrenar la que allí mandaba, la virgen de la Esperanza.Un manto en un verde manzana tan claro como la misma mar del río, en un atardecer de Mayo, que parecía estar atrapado en una malla como de coger camarones y en el que jugaban ángeles de cuerpos rechonchos (así lo recuerdo).

José y yo soñábamos con vestir pronto la túnica de capirote verde en una de esas madrugadas largas de frio y chocolate al amanecer volviendo por las huertas.

-Cinco años después y ya con cuerpo espigado y de mocitos, nos trajo una mañana  Fernando, (hermano de José) un par de capirotes de Rodriguez, un señor que los hacia de cartón en la calle alcaiceria.
Recuerdo que nos lo poníamos para jugar con nuestras sombras a ver quien era mas largo que las columnas de la alameda de Hércules. Su hermano Rafael siempre malhumorado andaba por allí jugando al toro con otros amigos de la calle Feria, no se por que, pero José le corregía muchas veces, diciéndole...
¨-vé Faé!, aquí el capirote te pega un revolcón! (hacía un baile con el vaivén de la punta del capirote, llegandole a las corvas de las rodillas)¨

Yo no lo entendía, pero Fernando, desde el kiosko, musicalizaba un grito, (Faé, harle casito ar niño, ar favó). Acompañando el grito con un asentido gesto con la cabeza.

Aquella madrugada, la recuerdo levemente, una clara oscuridad al entrar en la catedral, un cansancio enorme antes de salir de casa y una enorme calma al ver de vuelta a toda la cofradía, en la que hasta un vecino, que salia en la centuria detrás del Señor, tuvo que volverse a los alcázares, por que el rey de España los había visto entrando en catedral y le había gustado tanto que les invitó a un ágape, volvió del ágape a eso de las cinco de la tarde del sábado santo, imaginaos la estampa, vestido de romano y de lado a lado...

Mi amigo José pasó en tres años a coger ya la altura adulta, que le permitía ya  ponerse trajes hasta de su hermano, incluso hacia llamarse "gallito".
Recuerdo una tarde de mediados de Junio, que venia cansado, por lo visto de Jerez de la Frontera, donde me dijo que había toreado y dándome un abrazo,me dijo bajito como el solía hablar. (Migué
voy a ser como mi gente, soy ya torero)-Temblé a decir verdad.

Nos volvimos, con los brazos echados por el hombro y miramos las columnas en silencio.
fotografía-foro-cofrade


José Catalán Reyes
@botadejerez



martes, 26 de abril de 2016

Y SUCEDIÓ EN HISPALIS



Y a trazos recuerdo, sutilmente algunos instantes, de manera mas marcada otros. y a hierro un par de sublimes compases que duraron bastante en el tiempo leve en el que sucedieron.

Sol hacia esa tarde, zapatillas en los asfaltos, caminando hasta un baratillero dintel.

Ámbar en los reflejos de esas luces clandestinas que de los alamares se creaban en fulgor leve, fuerte, presente!

Verde el trasluz de un decantador al fondo, terciopelo el albero, bordado de sueños, esperanzado color, embotellado el sustento...

Y vamos al paseillo, otro son caminaba a tablas, otra cara bajo la montera, respiraba en otras claridades, el ceño menos fruncido, mas distante y lubricadas las ganas...

-Los percales? los mismos. Misma cuadrilla, misma torre vigía a la que no se le escapa un páramo por donde quiera colarse nadie, ni un mal desenlace, ni un percance se alcanza a escapar de esta giralda que aguarda pase o no pase nada o todo.

Tampoco el trance se escapa, a la mirada callada de una ciudad que guarda y atesora los lances que su hermana Maestranza tiene a bien parir de tarde en tarde.

Y ya estaba en gestación de 4 tardes, citada a parir estaba, "monitorizada" si cabe la expresión, estaba.

Se llenaba el clima de un esperezado esperar, "Hispalis se crujía las vertebras anquilosadas".

Supuse bien, paria por fin Sevilla, no tan bonita como esperaba, no tan fino el brillo ni el lance, no por completo acabada, no creada a medida...

"El mismo aire no puede mover las copas de los arboles por igual".

Hubo una primera mirada a sones y tembleques de campanas en el primero, el hálito estaba, solo faltaba la palmada que trajera aire a los pulmones, solo eso.

-Y respiro por vez ansiosa y primera. Y del crujir se partieron hasta las astas de banderas y banderolas, hasta las palmas y los oles se crujieron a la par, hasta el palillo quebró de tanto que se apretaba, entre mirada y mirada esperado su caricia.

-Y sucedió que...
-Calmando el mismo compás de espera del pasar del tiempo, crujió, gritó, lamentó hasta que sucediera, sucedió sin alternar con más nada que el mismo ansia esperada, crujió la espera y la calma, de saberse encontradas en un mismo momento, en un leve impulso del tiempo, sucedió, se vió, vivió, calmó y alentó las masas...

-Lo bueno de recordar, es poder hacer crujir el palillo cada vez que queramos, y lo que vino detrás da como que igual, pasó, crujió!.
 Lo que pasó por detrás o antes de que eso sucediera, era lo esperado, el antes y el después...Pero mientras? eso es lo que se queda en el alma para siempre, todo lo que sucede mientras...

José Catalán. 26 del mes de Abril de este año de 2016
Mientras sucedan cosas, que mas da todo lo que queda atrás, o lo que venga delante...
A Carmen Sanchez Lozano.






HACÍA TANTO

Hace tanto que no escribo...
que no es lo mismo que pensar, hace tanto que no vuelco palabras en renglones, que, a veces pienso o pensé que ya no era posible conjugar sones y musicalidad a las letras.
Han pasado tantas cosas, tantos palillos rotos, tantas veces que alcanzaron los pitones la muleta...
hace tiempo que no andaba fino por los alberos de la vida.
A ratos caminé por soleados parajes, solo pero entre la muchedumbre que gritaban a otros.
A ratos parsimonioso mi caminar, para poder prolongar esos vítores a otros,  somnoliento el respirar,
altiva la esperanza de buscar aromático el momento, gozosa la tapadera abierta de ese tarro que la mente llama de los "esencicos" momentos, o como yo les llamo, " esos almacenes, de donde el alma se nutre", de donde, cuando uno se para a la sombra en el camino, saber edulcorar el momento, retrayéndose a estos que alimentan el recuerdo y avivan si se decae en el paso que al menos, deberíamos de marcar con son y sino los destinos...del caminar y el vivir.

Han pasado 8 faenas... Una semana que engloba palmas y sudarios al viento... Una navidad y un adviento,
Han pasado entre oleajes hasta un verano sediento, de sal y de sol certero y hasta pasó y se quedó, la perdida de quien estaba viviendo, caminando va ya para el cielo.
Vuelta a las miradas que no están, miseria de este vivir, que no es mas que el partir, de quien comienza viviendo para luego discurrir, por las memorias del tiempo.

El tiempo que pasa y vuelve, las fechas, momentos que envuelven la vida como un presente,
-Si lo abres, tuyo es, si lo guardas, ya no es tuyo.
regalo que tuyo es, vívelo con mucho orgullo.
pero quitale el papel,  a desgastar con orgullo lo que la vida te de.

Hacia tiempo que no escribía, hacia letras y renglones que no departía con un fondo blanco donde procrear frases de sentido preñadas. Y aun así, casi no logro hacerlo.

Una tras otra, soltando muñecas como el que enseña caminos, como el que abre las puertas, como el que desencajona el burel  de la liturgia literaria.

desentumecida ya la bisagra del poder hacerlo, vamos a ver si encomiendo las teclas y los pinceles a las musas de las horas, implora escupe y palpa, escribe y vive.

Para nada que sirve, para mucho que hacia falta.

José Catalán, volviendo a las andadas escritas.