martes, 18 de mayo de 2010

LA VOZ DE MIS LETRAS

"Hace tiempo que no escribo, dedicarle algo a alguien, y cuando pienso yo en ti vienes cosido a mi padre.
Te dije en voz muy bajita que eres la voz que me sale, del fondo de aquellas frases que desde el alma se saben, cuando entre lágrimas di el más penoso y quebrante de los adióses escritos, que pudo ni podrá dar nadie.
Amigo y hermano Javier, tu nombre qué bien me sabe, escribirlo en mi cuaderno llenito de desaires.
Con lo poco que conozco de tu vida,
con lo cortos que parecen los andares que dimos por el pasillo junto al Padre.
éramos conocidos de siempre, unidos en los pensares... Y perdonarás que, a veces, se vaya el hilo en los pensares, pues sabes que yo no escribo en guión, que escribo como me sale.
Sé de ti y de tu Entrega, sé dónde te Refugias, sé de la Paz que me das, sé del Silencio que cruza "toíta" tu inmensidad.
Hacía tiempo que no escribía y hoy yo me puedo explicar porque Dios bajó del Cielo: pá ofrecerme tu amistad.
Y, como dijo María, "hagase tu voluntad": que donde haya un mar de peces, el hombre podrá pescar; y multiplicar los peces y el vino de la amistad, para que tu y yo brindemos por El que se quiso quedar.
En la carne el Verbo puede, y llegó la Navidad, y el Verbo se hizo carne en su inmensa majestad.
Y podría seguir hablando y tus bonanzas cantar, pero se acaba la hoja, por eso he de acabar.

Te quiero Hermano

a Javi Rincón, de Pepe Catalán, el Bota de Jerez"

domingo, 25 de abril de 2010

A TI TE GRITO


Estaba solo en el mundo,
y sevilla a lo suyo,
estaba solo en la tierra,
y la tierra dió sus frutos,
en sequía de casta, sacó el duende su templanza,
y quiso Dios que en esa plaza,
se fundieran los preludios, el anhelo, la desgana, la espera y lo vivido,
eran buenos pa la fragua,
y se quemaron de suspiros,
salto el aire, se avivó la llama,
se tostaron los aliños, se estaba sevilla olvidando,
se estaba quedando solito,
los arcos de aquella plaza,ya no le daban su cobijo,
las gentes que lo esperaban, miraban para otro sitio,
y fue allí que de improvisto, en el albero sonó un chasquido,
estaba crujiendo algo, se estaba rompiendo el arte,
el alma soltó un rugido, y de ese rugido queda,
lo que asombrados vivimos, y está foto que nos cuenta,
como le suena un latido, a Morante de la Puebla, cuando se rompe a crujidos.


JOSÉ CATALÁN REYES " EL BOTA DE JEREZ "

martes, 16 de febrero de 2010

7 DIAS DE ECOS

Te vas buscando de la mano del añoro,
los mismos ecos que tu corazón guarda,
siete días de pasos y mas pasos,
donde el eco resuena,
donde se encallan los barcos.

Y te encuentras con lo gris,
que refleja aquellos charcos,
Y te enfrentas ante ti,
con tus miedos y presagios.

Pero te sientes tan llena,
del vacío del quebranto,
que te vas quedando allí,
tan tranquila como antaño.

Lo que observas es lo mismo,
que siempre se te presenta,
pero te suena distinto,
cuando crujen las arenas.

La calidez de ese cielo,
sin anuncios de tormenta,
y la brisa en la marisma,
te susurran la grandeza,
de estar en ese sitio,
donde acaban tus promesas.

En la presencia cercana,
de una mirada encojida,
te sientes tan protegida,
que te arropas con su cara,
cuando el frío te cala viva.

Y te encalas los adentros,
con el blanco de su cara,
y del color del caramelo,
tiene tu virgen la cara,
ay! quien pudiera subir,
a mirarse en su mirada.

Y estás tan a gusto ahora,
reflejando tu añoranza,
en el horizonte que sueña,
en volver a ver el brillo,
del ámbar de tu mirada.

Te vuelve a llamar el eco,
está secada tu alma,
se la embebió la marisma,
con tus rezos y semblanzas,

Y caminas muy despacio,
sin querer darle la espalda,
pero te queda el consuelo,
de que allí dejas posada,
la huella de tu rodilla,
que se quedará marcada,
hasta que vuelvas con celo,
a buscarle las miradas,

Vuelves ahora con fuerza, reforzada,reavivada, ilusionada,
a la verdad de la espada,
a la lucha cotidiana,
a batallas de justicia,
a la vida que te aguarda.

Hasta otra amiga mía!!!
centinela que me guarda,
Ave fénix que renace,
del arca de la esperanza,
a volver a verte añoro,
mas presente yo te guardo,
en mi corazón que es de oro.
No me dejes de tu mano,
te lo pido, te lo imploro!!!!

José Catalán Reyes " el bota de Jeré " a mi amiga Ana María Bravo, te la debía


lunes, 15 de febrero de 2010

EL SUEÑO DE UN POTRO

Si me dejáis un momento que ocupe vuestros tiempo, quisiera contaros algo.
Algo tan hermoso como el sueño que podríamos tener cualquiera de nosotros, pero en este caso..........

Estando en la cercanía fresca y verde del arroyo,ese que baja retorciéndose, entre caleidoscopios de verdes copas de eucaliptos y azules de cielos claros, cargado de blancos de espuma en orillas, y de amarillos reflejos de sol, y por entre encinas, chopos, juncos y eucaliptos. Proveniente él de las nevadas cumbres de la sierra colindante con la finca.


Un joven potrillo
, hembra, aspiraba hondamente, solícito el aire, buscando rescoldos de rastreo de algún hermano de raza cercano. Se había apartado un tanto de la manada, ese tanto bastó para encontrase tan solo que, soñándose poderoso atisbó su sueño en el horizonte.

Allí, dos ejemplares más veteranos, retozaban jubilosos entre hierbas mas altas, en otra dimensión parecían.
Observó jubilosa, la majestuosidad del movimiento de su morfología, habían nacido para el lucimiento del movimiento mismo del equino.
Crines largas y envolventes por su volumen y presteza, altivos, lustrosos, de volúmenes perfectos, de cuellos anchos y firmes, todo era sinfonía, todo le parecía eterno, allí, tan cerca en la distancia......
Pero tan desmesuradamente lejos en la realidad de su juventud.

Quedose para sus adentros con aquella estampa plasmada ya en su alma de yegua joven, y altanera y orgullosa de si misma y de lo vivido aquella tarde, bajo hasta la llanura de la realidad para unirse al lomo de su padre.

Soñó aquella estrellada noche, con trotar, con galopar, con retozar en la misma altura de hierbas verdes y frescas que habían visto sos ojos pisar aquellas dos leyendas ya. Para ella eran leyendas marcadas a fuego en su grupa campera.

En la premura de la mañana, cuando la luna aún se percibía borrosa, y el sol apenas se había desperezado sobre la laguna, Sonó de boca para afuera en palabras a su padre.
Contó y canto excelencias de lo vivido y visto el día anterior.
Le habló de la hierba que presumia de las caricias que aquellos amplios pechos, le habló de aquel viento, que se paseaba por entre aquellos volumenes largos de crines, le contó que queria compartir alguna vez más, la magestuosidad de aquellos movimientos cuasi musicales, en partitura verde de campos.
Lamentó la torpeza de no haber podido, quizás por miedo, acercarse más aquel dia al sueño que ante ella se presentó. Queria conocer a aquellas sus leyendas.
Su progenitor, por más que quiso, no convenció a su potrilla de que aquellos pura sangre no volverían hasta la primavera siguiente a pisar aquellos lares. Que aquellas hierbas altas, no gozarían de lo voluptuoso de sus crines, de la firmeza de sus cuellos, de lo divino de sus movimientos.

Como pasa una estrella fugaz, pasaron fugaces las cuatro estaciones, jubilosa la espera, sueño de día tras sueño eterno en la noche, la yegua casi moza buscaba en el olfato del tiempo la llegada de la prometida venida de aquellos dos pura sangres, predicción de padre, promesa del tiempo.

Y la espera llegó a su parto, y el sueño fue gozo al ver en la hierba, esa huerfana de volumen y de majestuosidad de movimientos, a aquellos que daban movimiento a lo estático del viento, ya todo causaba color ante los pechos de aquellos, los ansiados, los esperados.

Junto al padre, anduvo los metros que los separaban de aquella estampa, en la meseta, su padre apartó del camino la sombra de la duda. Ya estaba ante ellos, y con olfativa intuición, les contó el día que la vida dejó que los viera, allí, cerca de donde ahora mismo competían espacio, juntos, los tres, ahora ya no eran ni volverían a ser dos, jamás.

Se prometieron citarse ahora en la senda que los guia a su hogar invernal, donde reposar las ganas, y reponer las fuerzas.

Y fué tal ejemplar aquella yegua de raza, que por siempre y desde ahora que ya se conocían, fiel sería a esos dos ejemplares, siguiéndoles en el trotar y en el compás de sus andanzas, collera de cada uno cuando por separado cabalgasen, fiel escudero en andanzas de contar, y mejor amigo en las que tener que callar.

Raza, espera, dominio, valía, empeño, categoría, pureza!
Fiel buscadora de sueños, no cejará en el empeño de ser dueña de sus riendas

José Catalán Reyes, a mi amiga María Sospedra

viernes, 15 de enero de 2010

COMO MIRA EL SEÑOR.......

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Y miró el Señor a sus gentes.....
Y se anudaron los machos....
Y sonaron compases.....
Y se hicieron racheares los latires del corazón......
Y las ansias, se consumaron en instantes eternos....
Y se fueron de paseo con Él...........
Y quedará su mirada por siempre.......
Gracias Padre Mio

jueves, 7 de enero de 2010

Oración del costalero de Pasión




Me tiras del alma,

soy tu siervo,

eres más que lo mio,

Eres el verbo hecho Pasión,

me haces levantar cuando tropiezo y caigo,

eres por quien me cruje el alma.

Soy tuyo, y Tú de mí,

Señor de Pasión,

guiame en este lento y tortuoso caminar,

Yo seré, tus pies y tus manos,

Si tienes a bien concederme el favor, de ser tu costalero.

Fuerte por tí, fiel a tí


José Catalán "El bota de Jeré"

AL SEÑOR DE PASIÓN

Con el esperado permiso de la web que rotula esta instantanea.
y suponiendo el beneplacito de su autor, Javier Romero;
Entrego estas dos letanias que mirando tu foto, me soplaste al alma
Aún con tus manos amarrás,
traes compás de bailaor,
con el semblante sereno,
buscas los tientos que sueñas.
Viene barruntando el tiempo,
soniquetes de palillos,
para que Tus piés descalzos, nos señalen el camino,
que nos llevan la cruz.
Vienes caminando Tú, muy sereno y muy erguido,
vienes presumiendo Tú, de los que empujan tu sino,
caminar y caminar, buscando la verdad siempre,
y poniendote el compás.
Tu tunica sueña el vuelo,
de las dos palomas que traes, de la cintura amarrás,
son tus manos dos pañuelos,
donde mis besos dejar.
José Catalán Reyes "El bota de Jeré"
En Tu Epifania de 2010