miércoles, 7 de julio de 2010

REVIRÁS DEL ALMA

La luz en aquella habitación, era tenue y tranquilizadora, por tener las persianas a medio bajar, el clima, el normal cuando abierta está la ventana y la corriente que se produce, hace mecerse casi al compás los visillos, levantando ese agradecido y acariciador aire, leve pero suficiente.
la acústica, casi muda por la hora de la sobremesa, se basa en ese vital momento quebrado a instantes por el canario de la vecina, que pone banda sonora al momento plácido que se instala en el lugar, de la calle solo se cuela de vez en cuando el pasar de algún vehículo, distante, hasta hace si se me permite decirlo, conjunto con aquel piar musical.
Solo la quietud del momento, lo rompen varios elementos, conjuntados, necesarios, y conjugables entre ellos, el lamento de una garrucha de tendedero allá en el patinillo, el tic-tac del reloj del salón, y mi propio respirar.
Todo quietud acompasada, jugando los sonidos y el clima.
Cierro los ojos y denoto, siento, y hasta sopeso el instante, inevitable el suspiro, acto reflejo, producido por el ambiente irrazonablemente creado.
Y de repente una pregunta suena, callada y sorda, como si fuese una gota en el silencio de un baño, esa gota, como si fuera una gota cayendo en la noche precipitada hacia el estruendo de su caída, sorda y callada, sin sonido, la pregunta no sucumbe al silencio creado, ni al propósito de no hacerle caso, sin más, surge y grita en silencio.

Mas que preguntar, parece que grita afirmando, en una extraña entonación
-¿Que hora es!.
Soy yo mismo, o es algo dentro de mi quien grita. ¿Seré yo?. Seguro!;
El pasado, el futuro, incluso a veces el presente, intentan manipularnos con insinuaciones tan simples como esta que lamenta el alma en ese momento dentro de mí.
¿Hacia donde va el riego de la circulación en ese momento?, ¿que tanto de nosotros queda eclipsado por preguntas así?, ¿cuan dura es la piel a veces, que con arma tan desgarradora como esa pregunta, esta no se rasgue ni un ápice al sentir su punzada dentro?.
¿A donde conducimos la respuesta, para que esta no quede rumiando las entrañas de la consciencia?.
Buscando en los altos del armario del recuerdo, seguro que tengo un abrigo para calentar tantos escalofríos. Busco, rebusco, miro las tallas y los tejidos, los extiendo delante de mi, intentando hacer al cuerpo, aquella prenda que sujeto con la punta de mis dedos ( son recuerdos, tejidos a mano casi todos ellos ).
Pruebo ahora si el tallaje del recuerdo, coincide con la talla de tal cuestión.
Mando pasar al probador.
Desnudo, pruebo, repruebo, lamento y confirmo que ha engordado en algo, la consciencia al recuerdo, ya no es temporada para algunos tejidos.
Casi me muerdo en el lamento de verme desnudo y sin lamento firme, para aquella lamentación sorda de aquel instante sin valor aparente.
Desnudo estaba ante el espejo de aquella inmensa duda, atornilladora, punzante, retorcida en demasía, y con aquel extraño acento y con aquella extraña entonación, entre pregunta y lamento afirmante.......¿Que hora es!.
Súbita, imprevista, inesperada y puede que hasta bruscamente. Vislumbro en segundo plano, pequeña y delicada, una pequeña reseña en la etiqueta que pendía de un recuerdo en el armario.
Se manifestó ante mí, brotando de la nada, aflorando hacia mí, como escudo protector.
Sonaba la leyenda en aquel recuerdo gritando.............
" Da la vuelta si no sabes si es la hora, Da la vuelta y vuelve a preguntar después "

Así de sencillo era todo desde el principio.

Si no sabes si hay salida,
o si cabes por la puerta,
si no sabes ni la hora,
ni si te quedaras con fuerzas.

Mira antes alma mía,
donde queda aquella puerta,
si es que cabes por entero,
sin dejarte nada fuera.

Es mas sencillo mandar,
revirar el alma entera,
que una vez que te has pasado,
sacar media por la puerta.

Por lo menos que tu sepas,
las medidas,
"por si aprietan"

Pepe Catalán.......Desvariando en la noche. Revirando el alma en la Plaza del Tormento

martes, 6 de julio de 2010

ALBORES

Albores son los colores,
con los que me anuncia tu cara,
llenita de bendiciones,
el querer de tu mirada.

En el cielo del amar,
el sol sale por las manos,
cuando me abrazas de veras,
al desperezar la mañana.

Albores es lo que siento,
cuando vienes calle abajo,
y se me salen de dentro,
to las penitas del pecho.

En el soniquete de tus pasos,
me ralentizo la vida,
y me adormezco queriendo,
pa gustarme en el anhelo, de saberte caminando.

Albores de seguirte queriendo,
de amarte hasta el morir,
es lo que siento cuando te veo.
verte venir hacia mí.

Te espero a la sombra o al sol,
donde tu quieras que estés,
y es que mi espera es el albor
de una mañana sin verte.
y sin verte son albores, de una muy segura muerte.

" en los albores soñados, todo es soñado, albores siempre, al fin y al cabo "

jueves, 1 de julio de 2010

CAMINO DEL SOL

¿Imaginaste la luz que desprende una ciudad desde justo antes de llegar a lo alto de la ladera, desde el otro lado?.
Parece que algo arde detrás, todo lo que se interpone entre esa linea que hace cumbre y el resplandor que emana de lo que imagino un circuito de luces de farolas y coches que circulan,se recorta como cartulinas y tijeras juntas.
Contrasta el oscuro de donde estás ahora con la incandescente vida que crees que hay al remontar ese cuesta, eso crees.
Incluso te creías que allí hasta llueve diferente, hasta que se está diferente.
Crees que el suelo que allí se pisa es hasta diferente.
Incluso creías que todo allí te anudaría a verlo todo mas claro.
¿recuerdas cuando te conté que la noche es igual en todos lados?. ¿O que al menos eso creía yo?.
Compañero, la noche es noche por que se pone el sol y sale la luna, en todos lados igual, aunque no se vea la luna, allí está, a eso le llaman noche.
A veces pensamos los locos, que le llaman noche a la falta de sol, habría que indagar en los ancestros para ver si alguien puede explicar de donde viene el nombre de noche.
Y sabes!, en la suela de tus zapatos, hay varias muescas, resultado de los dientes del camino, ellos no entienden de noches ni de días,ellos solo soportan tu peso, tu estado, tus noches y tus días, tus luces y tus sombras.
Igual que tu ropa, todo lo que llevas encima, no entienden de eso.
Imagina a aquel campesino que con un yugo y dos cubos a los lados de este, soporta un peso que cree necesario para realizar el trabajo, recortado en aquella delgada linea que separa la luz de la oscuridad, camina creyendo saber a donde, yendo a donde solo sabe. Sin plantearse si podría ir a otro lugar.
Encontró en la noche calurosa ese campesino un sendero, con luminiscencias revoloteando, ¿ autosugestión ? o realidad......
El sentía que algo lo llamaba mientras pasaba el tiempo por dentro de él y por fuera suyo.
Supo esperarse a si mismo, caminando se tubo paciencia, y llegó a él algo que en principio parecía seguir siendo la misma linea incandescente de detrás de la ladera.
Pero aquello iba tomando albores mas que perpetuidad luminosa, aquello crecía, tanto dentro de su espera, como fuera de su esperado. Y los tornasoles de la noche, se tornaron en suaves, al principio, celestes, y en inmensos, luego, azules intensos, y verdes de copas altas, y amarillos de sol de cuidado. Había llegado el día!, habías sabido esperar "amigo vikingo", y el día te llegó como deseabas que llegara.

A mi hermano amigo Vikingo
Tu sabes de que noches y que días hablo compadre amigo

miércoles, 16 de junio de 2010

Camino, del verbo caminar



Camino delante siempre del sol. Mi sombra alargada se quiebra a veces, vapuleada por los altibajos de esto que llaman sendero.

Camino, y al caminar se queda el paso del tiempo en algo imperceptible, se denota su paso, pero no quedó la muesca esperada en la culata de mi fusil.

Camino, y en la vereda, crece verde la albahaca, surge también, roja, una amapola, y junto a esta, otra que ya creció y marchitó en el tiempo su vida, tornándose seca y pobre su imagen, su tallo, aquel que se enaltecía verde en la brisa de la tarde, carecía ahora de todo verde esperanza, mustia la amapola, torna en burdeos sanguinolento aquel rojo que su hermana luce ahora.....

Solo camino y observo,
solo sendero y vereda,
no tomo importancia en nada,
solo camino y camino,
buscando verdes praderas,

Noto blando el terreno bajo mis pies, desnuda la huella, impasible la marca del pie descalzo en algo que no es ni barro ni charco, en algo que ni siendo orilla, ni siendo mar, tiene el seco de la arena, y lo salado de aquella espuma que recuerdo en la orilla. Camino, y al hacerlo cruje la leña del árbol que la tempestad un día derrotó.


Solo camino y observo,
solo sendero y vereda,
no tomo importancia en nada,
solo camino y camino,
buscando verdes praderas,

Camino, y la sombra se alarga cuando el sol quiere posarse, a donde vas sombra, camina conmigo, no te adelantes, de nada te vale ir por delante, ya ves que esta mañana tube que aliviarte, y en el medio día con la calor acusaste, tu poca valentía, bajo mis pies ocultaste, toda la valía que tu mismo sopesaste, cuando al ponerse la tarde quisiste adelantarte.

Camino, y vereda verde, como el color de la albahaca, como el de la esperanza verde.

Camino, y camino solo,
sin querer volver a verte.
Camino y en el camino, quieres volver a tenerme.
Ya voy solo con mi sombra, aunque la alargue la muerte.

Camino y camino solo, la vereda con su verde,
la amapola con su llanto,
y el rojo sanguinoliente, se están cayendo en la tarde,
ya ni su tallo es tan verde.

Camino y ya ni mi sombra, quiere volver a tenerme.
Camino y camino solo, ya ni los verdes son verdes

Y eso que no hablo del cielo que me cubre...............

"La sombra no existe, lo que tu llamas sombra es la luz que no ves....."

José Catalán Reyes

lunes, 31 de mayo de 2010

A TÍ

A ti, mitad de las cosas.
A ti, que te llamé mariposa, entre humos recortada.
estabas enamorada, de un engaño muy puro.

A ti,esto que te escribo, por si te ves reflejada, que en tu estado negativo, es algo que hasta dudo.

Eres paso que aún en mis paseos solitarios, a mi lado sigues dando.
Eres mitad de las cosas, que con el corazón hago.
Eres rasgo intemporal, por muchos años que pasen.
Eres la alfombra de flores que en tu calle voy cuajando.
Eres aquel escalón, donde sonaban los olés, cada vez que te abrazaba.
Eres portal y espadaña, de mi castillo de naipes.
Eres cordura fiel, de mi incuerda locura.
Eres sudario que enjuga, todos el sudor de mi pena.
Eres Ojos que brillan, desde un balcón en la playa.
Eres alguien que suspira, como nadie pudo nunca a mi lado.
Eres roneo valiente, paseando de mi brazo.
Eres contoneo de versos, al verte venir de frente.
Eres y hablo en presente, pues jamás fuiste pasado.
Eres y serás por siempre, con quien quedé impresionado.
Eres institutriz de mi alma, guiándome en mis pecados.
Eres orgullo leal, de quien venera tu esencia.
Eres tú sin flaquezas, erguida como escultura.
Eres para mi la respuesta, que buscaba desde siempre.
Eres ahora sin verte, algo para mi inalcanzable.
Y lo creo muy probable, pues lleno estoy de cobardía.
Pero sueño y rezo cada día, con verte levantar la frente, y tenerte delante mía.
Eres mi devoción.
Y no se si te habrás,
reconocido en mis letras,
tampoco estoy yo muy fino,
para decir en cuartetas,
todo lo que representas,
Eres más que tó estás cosas.
Eso es lo que me revienta.

Poder tenerte a la vera, y no estaba preparado, y aun sigo sin estarlo. Pues tesoro tal no cabe, en la palma de mis manos, sucias con mis pecados.
Quizás a la vera del Padre, cuando todo allá acabado y me limpie de mis males, le pediré con los labios, una oportunidad nueva, otra vida a tu lado, aunque sea reencarnado en alfiler pa tu pelo, aunque sea en cuerpo de gato.
Quiero vivir a tu vera, eso es lo que mas he ansiado, pero como estoy no puedo.
Algún día estaré a tu lado, aunque tuviera que ser viento, y estar to la vida soplando.

José Catalán Reyes El "Bota" de Jerez

LA VIDA ES PRISA

Las prisas aprietan,
como camisas de fuerza,
no te dejan respirar.
Las prisas te fuerzan,
a ir por cada esquina,
rápido a doblarlas,
sin mirar con quien te cruzas.

Las prisas te aprietan,
no te dejan ni fuerzas,
las prisas son vanas.
Son amigas fraudulentas,
las prisas no son buenas,
ni amigas ni consejeras,
las prisas alteran, el discurrir de la cosas.

con prisas hasta para esto.

menos Bota que nunca

martes, 18 de mayo de 2010

LA VOZ DE MIS LETRAS

"Hace tiempo que no escribo, dedicarle algo a alguien, y cuando pienso yo en ti vienes cosido a mi padre.
Te dije en voz muy bajita que eres la voz que me sale, del fondo de aquellas frases que desde el alma se saben, cuando entre lágrimas di el más penoso y quebrante de los adióses escritos, que pudo ni podrá dar nadie.
Amigo y hermano Javier, tu nombre qué bien me sabe, escribirlo en mi cuaderno llenito de desaires.
Con lo poco que conozco de tu vida,
con lo cortos que parecen los andares que dimos por el pasillo junto al Padre.
éramos conocidos de siempre, unidos en los pensares... Y perdonarás que, a veces, se vaya el hilo en los pensares, pues sabes que yo no escribo en guión, que escribo como me sale.
Sé de ti y de tu Entrega, sé dónde te Refugias, sé de la Paz que me das, sé del Silencio que cruza "toíta" tu inmensidad.
Hacía tiempo que no escribía y hoy yo me puedo explicar porque Dios bajó del Cielo: pá ofrecerme tu amistad.
Y, como dijo María, "hagase tu voluntad": que donde haya un mar de peces, el hombre podrá pescar; y multiplicar los peces y el vino de la amistad, para que tu y yo brindemos por El que se quiso quedar.
En la carne el Verbo puede, y llegó la Navidad, y el Verbo se hizo carne en su inmensa majestad.
Y podría seguir hablando y tus bonanzas cantar, pero se acaba la hoja, por eso he de acabar.

Te quiero Hermano

a Javi Rincón, de Pepe Catalán, el Bota de Jerez"