Escrito publicado en el blog de mis grandes amigos, los hermanos Bernal, adjunto dirección de la publicación original.
http://bernalbenitez.blogspot.com.es/2013/02/nosotros-por-jose-catalan-bota.html
Mi muy particular visión del relevo del año pasado entre San Miguel y Plaza de las Angustias, haciendo uso de la gracia de sentirme costalero, espero guste y se difunda.
Pulsa play en el reproductor, deja que la música te envuelva, y cuando hayas respirado 14 veces, comienza a leer despacio, sintiéndote allí mismo.......SUEÑA......
Ya el toro oscuro de la noche, se había echado sobre la dehesa de un de domingo en el que dagas negras, marcaban el camino cual luciérnagas.
Fuera era negro y oro todo, se oía el clamor de un jilguero cantándole a la madre, a la rosa y a aquel lirio tronchado que yacía junto a su tronco sin espinas.
Azulejos blancos y azules remataban la torre del palacio que desprendía fuego por la puerta entreabierta.
El silencio era presente, dolía, se olía, encarnada de tules y bordados, otra madre de rosada cara esperaba una nueva madrugada para florecer al alba.
Desde donde nos encontrábamos, en ese mágico mundo donde todo se intuía, nada se podía ver, oíamos, esperábamos, como enchiquerando el amor, deseando salir a abrazar un sonido de seca voz, un ronco eco en la noche callada, en este domingo certero de ramos.
El clamor del llamador sonó y es mas clamor si el silencio en la plaza es pleno, seco y exultante de amor, sonó y sonó además tres veces…
Y a la tercera se asustó el propio silencio, y estremecieron se las dagas, y la luz que nos marcaba el camino a andar, también se estremeció, mas no se estremeció la flor, ni el lirio que la guarda, pues es por ellos el amor, que en el silencio nos aguarda y nos invita a la oración.
Sonó de nuevo el amor que nos llamaba, prestos a esa llamada, no tienes más deber que colocar el corazón en aquellas maderas gélidas al principio y caldeadas ahora de oraciones, ya que veníamos de vuelta, pero sin embargo, siempre se va de vuelta, siempre se viene de algo, ya no había principio, pues el principio fue él, y ahora la vuelta era por ella, unidos lirio y rosa en el abrazo más bello que se pueda imaginar.
Andando detrás del silente caminar de aquellas luces, podíamos oler un aroma que inciensea el jardín de unas monjas que vivían en aquel lugar, bebimos agua junto a ellas, olieron ellas la flor y llenas de gozo, oraron a la madre traspasada de dolor y gozaron junto a ella con tal muestra de amor.
El amor que nos llamaba, nos llevó sin darnos cuenta a bajar por una calle donde se muele el corazón, Molineros rotulada. Fue la que andábamos buscando toda la cuaresma, la chicotá soñada, la del rachear constante y catecúmeno, silencio roto en alamares toreros, traspasado el dintel de la locura, pudimos notar como mira la madre, como inerte el hijo, como rojo el clavel, como danzarina la llama que tras la tulipa la ilumina, pudimos ver sin ver, pudimos saber lo que es la fe, ver sin ver. ¿Era posible? Si, fue posible, pero aquello sabíamos que tenía un fin de maderas en el suelo, una arriá certera, allá por el humilladero, y se detuvo el tiempo, porque disminuimos el latir del corazón, porque orábamos sin media palabras, al unísono lo sabíamos, percibimos la magia del amor que entraba por entre el oro de su altar andante.
Y gozamos tanto el momento, que se hizo nuestro y de ella, y de nadie más, eso creíamos, y de nadie más…
Pero tras llegar al adoquín donde el fin estaba escrito, y tras sonar el silente metal sobre el yunque del martillo…, salimos bajo el faldón a darnos cuenta que entre sonrisas y miradas, nuestro momento había sido plural, aquella molienda de fe, había dejado su grano en quienes vivieron la obra desde fuera, quiso ser tan grande la lluvia de amor, que inundó a quienes la vieron bajar por molineros.
Y sonó de nuevo la llamada del amor, y se fue tras una cruz mi rezo, y la seguí sin querer que el sueño me pudiera despertar.
Y subió las tablas que la habrían de llevar a su joyero, y en mi quedó su aroma, la de la rosa y el lirio, la de sin espinas su talle, la del abrazo amoroso, la de los siete puñales traspasándole los centros, se quedó mi mirar en la cruz, fijé mi vista en su cuerpo, y salió de pronto a abrazarme, salió desde sus adentros, la sonrisa de mi madre cuando en sus brazos me duermo.
José Catalán Reyes "El Bota" de Jerez, Suene la llamada del amor, y que nunca falte la respuesta fiel.....
sábado, 23 de febrero de 2013
viernes, 4 de enero de 2013
SIEMBRA Y RECOGERÁS
Primer escrito que se me publica, he de darle las gracias a todas las personas que conforman la asociacion de aficionados practicos taurinos de Jaen, en la revista que publicaron estas pasadas navidades.
Gracias
Antes de pisar un ruedo,
se debe pisar la vida,
pues en el ruedo embiste el toro,
y en la vida la porfía,
de sentirse caminante y capaz en rebeldía...
José Catalán.
Llevo como unos veinte minutos ya despierto, la persiana aún guarda la luz que se atisba fuera y que penetra por entre los surcos que las lamas dejan pasar adentro.
Ando con desatino e ilusión las horas que todavía no pasaron por el reloj. Intento ser visionario de todo lo bueno que quiero y espero de la cita que me aguarda en el calendario, desde hace ya semanas.
Ahora si, ya sonó ese pitido de la alarma que me llama a menear la cucharilla y remover el liquido y el azucar, café de mañana y tostada con aceite, sonrisas ante el espejo y dejes de altivo sueño con los pechos por delante.
Mientras sorbo el café, repaso nuevamente la obsesión de este día que descansa y murmura en unas prendas limpias y listas para calzar y entallar, las hago cuerpo y sustento en ellas la ilusión de unas luces venideras, soñadas y vagabundas de ilusión, camino con ellas hacia la hora justa de la cita.
Pian los gorriones buscando cobijarse en ramas que les retiren del aliento mañanero que por nombre tiene rocío.
En mi derecha llevo un lucero prendido, humeante, y a caladas lo entretengo entre mis dedos, en la siniestra cual sastre matutino, y forjador de pasos firmes, llevo un zurrón, con madera de avellano, un percal y una seda y un puntal que me queda de gavilanes coloreado por fuera, instrumentos musicales de esa que llaman “la música callada”.
Hoy el día está conmigo, cielo celeste, con una linea debido a la hora, amarilla en el horizonte, nubes altas, deshilachadas, blancas..., si miro al norte donde la sierra se encuentra la primera con el sol, ya vienen por encima de las cumbres rayos nuevos y especiales.
No puede ser de otra manera, que poner la radio en el coche y suena una melodía que me saca de los labios la letra que ahí suena, la susurro primero y luego la grito con la alegría que merece, me gusta, la canto y grito...la pienso.
Lo que me separa en kilómetros de la cita, lo lleno con imaginar la mañana que llevarán como yo, amigos y caminantes de esta certera sincronización, también a decir verdad, disfruto con el paisaje de caminos y veredas que me traen a donde llevo días viniendo a solas en la noche imaginaria de sueños y recovecos temporales.
Atrás quedan horas de vientos en rojas telas, atrás quedan círculos imaginarios, embroques, cites, llamadas...
Detrás queda y quedará la siembra, llego al lugar y ahora queda, lo que queda por delante, solo queda pisar la siembra y recoger si pudiera al menos lo que se sueña. José Catalán Reyes
lunes, 19 de noviembre de 2012
SUEÑO DE PIEL Y AGUA
En el sueño de media tarde, me vino a la almohada un rasgo,
me di de bruces con algo, que manejaba las riendas......
En la guarida del sueño, parte y rasga la mediana,
una silueta temprana, de agua y piel resbalando.
Sinuosa e insinua a mi mente otra mirada,
mas de olores llega pura, de espumosas aclaradas.
Cabello de brillos finos, y la piel es emperlada,
las curvas revolucionan, la velocidad del agua.
Quisiste ser el agua que por tu piel llamara, a las cumbres de tus pechos
Agua que piel se derrumba, por ser catarata de versos,
sueños caricias y mirada
Se versó lo que soñaba, y el agua de piel blindada,
me di de bruces con algo, que manejaba las riendas......
En la guarida del sueño, parte y rasga la mediana,
una silueta temprana, de agua y piel resbalando.
Sinuosa e insinua a mi mente otra mirada,
mas de olores llega pura, de espumosas aclaradas.
Cabello de brillos finos, y la piel es emperlada,
las curvas revolucionan, la velocidad del agua.
Se vió la piel desbordada, de tanta piel y de agua,
en la fuente de tus ojos, visto mis versos de ansias
Quisiste ser el agua que por tu piel llamara, a las cumbres de tus pechos
di por echo que quisiste enjuagarte de caricias
y por verte volé, de mi casa a tu mirada
y por verte volé, de mi casa a tu mirada
Agua que piel se derrumba, por ser catarata de versos,
sueños caricias y mirada
Se versó lo que soñaba, y el agua de piel blindada,
se enaltecieron mis bellos con el rubor de tu cara.
Sonrisa que me regalas, sueño que se me cumple, ahora el agua te cubre, siendo visión esperada
José Catalán Reyes El " Bota ", a la silueta que dió la tarde de siesta y sueño.....
jueves, 15 de noviembre de 2012
AL PALIO DE LA VIRGEN
Llega en la noche la calma de ver la cruz traspasada,
llegan los ecos de imsomnios tras el lúgubre capirote,
llegan pisadas descalzas bajo esbozos tules negros,
se vela la noche y se calla, cuando crujen las enaguas.
Paso el umbral de la vida, y me adentro en madrugadas.
Te debo una madrugada, palio del desaliento,
te debo una madrugada que mi juventud no quiso,
la lluvia calmó los gritos que por adentro pasaban,
te debo una madrugada, si no es aquí, cuando muera.
Seré costalero de saya rebozada en ataúd de piedra, la piedra de tu fachada....
empiezas desde el lamento a convertir en faldón,
los bordados de los sueños,
que por enésima vez, cierro los ojos y veo.
Me deslumbro con el rumor del revuelo,
de la plata cuando pasa de ser noble a ser sagrada.
rememoro con mis manos al acariciarla,
Creó sin saberlo, una catedral temblada, un sonajero de espuma, para que la luz brillara.
cera arde cerca tuyo, intento contar las veces que tintinea el pabilo, cuando estremece el sigilo, de sobrepasar tu cara.
Flores que se inventaron, olores a piar y arrullo, de palomitas que vuelan al escuchar el murmullo.
De fuera en los extramuros, espera la plebe a verte, murmullo...
Doce fueron saliendo, uno a uno, paso lento, silencio del desaliento, el palio de los murmullos.
Aun no me había fijado en el techo que te cubre, sabia de el, pero siempre, al mirarlo dí contigo, pues ahora que me pasas, miro al cielo y lo bendigo...
Soniquetes de oros bailando con la misma aguja, churumbelerias de pases en alberos de terciopelo, no puede ser mas torero, ese palio que te cubre....
Quien hoy sujeta la escuadra de la manigueta errante en la noche, se siente valiente escolta de saberte uniforme en la noche muerta.
Sonriente, discreta, de colores de Inmaculada Encarnación de María tu cara, tus manos dos puertos donde arribar la mirada y amarrarlas a tu talle, capitana de la luna de nissan que nos guarda.
Tu espalda al mirarte verte que es irte para volver, no tiene mas que tu nombre en cada vuelta de las hojas que pigmenta de oro los vuelos del clavel de tu cara, sonriente, discreta, si se me permite llamarte alegre....en el gozo de saberte triunfante de vida e hijo.
Se muere al mundo, y se es salvo en la gracia de los escritos, que es la fe del erudito, y el anhelo del que mira.
Vine , entré, miré, sentí tu altar doliente en el gozo de un auxilio de muros de san Miguel, paré el reloj al mundo, más no pude retener, si quiera el momento de hallarte.
Me quedé con el tintineo juguetón de un cirio que en la primera linea guardé al apagarlo bajo el zurrón de mi alma.
Te debo una madrugada si no es vida, guardame pues María, para ser tu costalero en la gloria de tu dicha.
José Catalán Reyes
el " bota " de jerez
viernes, 9 de noviembre de 2012
NECESITO DEL VIENTO
QUISE PREGUNTARME HOY
QUE NECESITO DEL VIENTO, PARA OLERTE EN EL QUIEBRO.
QUE ME DEJÓ A MI TU SUEÑO, QUE ME DEJASTE EN LA NOCHE,
QUISE PREGUNTARME HOY
QUE CLASE DE SUEÑO ES ESTE QUE TRAE EL VIENTO, QUE RASGA EL RECUERDO DE TU DULCES BESOS,
QUIERO PREGUNTARME HOY.....
QUISE PREGUNTARTE A TI, VIENTO QUE NUBLA DE NUBES MI ALIENTO,
NUBE QUE RIEGAS DE LLUVIAS MIS PASOS, Y DEJAN LA HUELLA DE MIS PIES DESCALZOS...
VIENTO, TU QUE MUEVES LOS DESVELOS, TU QUE ATRAPAS MIS MIL SUEÑOS, VIENTO....
VIENTO, DIME QUE TRAE TU ALIENTO, DIME A QUE SABEN SUS BESOS, VIENTO, VIENTO...
LENTO, LENTO AHORA RESOPLA, LENTO, SE VA DESGASTANDO EL TIEMPO, DEL VIENTO QUE TENGO...
TENGO, TENGO DESGASTADO EL QUIEBRO, QUE DAN PASO A LOS TROPIEZOS DEL TIEMPO, QUE TENGO, EL VIENTO, DETENGO...
VENGO DE ATRÁS, DE BUSCARTE LENTO, PARADO, SOSIEGO, EL TIEMPO QUE TENGO TE LO TENGO Y VENGO DANDOTELO, VENCIENDOME A LOS DEVENGOS QUE VENGO DEL TIEMPO DEVIENDO, PASO A PASO, LENTO A LENTO, ME DETENGO...
VUELO AL VERTE VENIRTE VIENTO, COMETA DE ALIENTO, SUSTENTO DEL TIEMPO, QUIEN, VIENTO, QUE VENDO, QUE TRAIGO TRAYENDO, VIENTO....
ME PREGUNTO Y TE ARREMETO, VIENTO, DEBO VERTE VINIENDO?, DEBES DEL TIEMPO, EL TIEMPO ME DEBE O LE DEBO YO AL TIEMPO, QUE VIENTO ES ESTE, CON EL QUE ME DETENGO Y ME ENTRETENGO...
VENGO, VUELVO Y VOY, TRASIEGO DE VENIR ES IR, VUELVO A LOS VIENTOS BEBER....
TE TENGO VIENTO ADENTRO, SALES Y VUELVES ADENTRO, A LOS CENTROS, AL ECO A SILBAR SILENCIOS DE DENTRO...
MANTENGO, EL VUELO QUE DEJÓ EL ALIENTO, SOSTENGO Y VUELVO, MANTENGO ERGUIDO EL CUERPO, MIENTRAS EL VIENTO SE OLVIDA, DE MANTENERME DERECHO....
ME VUELVO........NECESITO DEL VIENTO, PARA ONDEAR EL CABELLO QUE DEJA LA RAFAGA DE LETRAS CON EL QUE SUSPIRO EN SILENCIO.....
EL VIENTO, LO SIENTO, TU VIENtO Y ME VENGO.....ADENTRO.......SORPRENDO......
Rafagas del viento de adentro José Catalán Reyes " el Bota de Jerez " una noche sin viento es como un mas sin olas..........10 de Noviembre de un año sin más, un tal 2012........
QUE NECESITO DEL VIENTO, PARA OLERTE EN EL QUIEBRO.
QUE ME DEJÓ A MI TU SUEÑO, QUE ME DEJASTE EN LA NOCHE,
QUISE PREGUNTARME HOY
QUE CLASE DE SUEÑO ES ESTE QUE TRAE EL VIENTO, QUE RASGA EL RECUERDO DE TU DULCES BESOS,
QUIERO PREGUNTARME HOY.....
QUISE PREGUNTARTE A TI, VIENTO QUE NUBLA DE NUBES MI ALIENTO,
NUBE QUE RIEGAS DE LLUVIAS MIS PASOS, Y DEJAN LA HUELLA DE MIS PIES DESCALZOS...
VIENTO, TU QUE MUEVES LOS DESVELOS, TU QUE ATRAPAS MIS MIL SUEÑOS, VIENTO....
VIENTO, DIME QUE TRAE TU ALIENTO, DIME A QUE SABEN SUS BESOS, VIENTO, VIENTO...
LENTO, LENTO AHORA RESOPLA, LENTO, SE VA DESGASTANDO EL TIEMPO, DEL VIENTO QUE TENGO...
TENGO, TENGO DESGASTADO EL QUIEBRO, QUE DAN PASO A LOS TROPIEZOS DEL TIEMPO, QUE TENGO, EL VIENTO, DETENGO...
VENGO DE ATRÁS, DE BUSCARTE LENTO, PARADO, SOSIEGO, EL TIEMPO QUE TENGO TE LO TENGO Y VENGO DANDOTELO, VENCIENDOME A LOS DEVENGOS QUE VENGO DEL TIEMPO DEVIENDO, PASO A PASO, LENTO A LENTO, ME DETENGO...
VUELO AL VERTE VENIRTE VIENTO, COMETA DE ALIENTO, SUSTENTO DEL TIEMPO, QUIEN, VIENTO, QUE VENDO, QUE TRAIGO TRAYENDO, VIENTO....
ME PREGUNTO Y TE ARREMETO, VIENTO, DEBO VERTE VINIENDO?, DEBES DEL TIEMPO, EL TIEMPO ME DEBE O LE DEBO YO AL TIEMPO, QUE VIENTO ES ESTE, CON EL QUE ME DETENGO Y ME ENTRETENGO...
VENGO, VUELVO Y VOY, TRASIEGO DE VENIR ES IR, VUELVO A LOS VIENTOS BEBER....
TE TENGO VIENTO ADENTRO, SALES Y VUELVES ADENTRO, A LOS CENTROS, AL ECO A SILBAR SILENCIOS DE DENTRO...
MANTENGO, EL VUELO QUE DEJÓ EL ALIENTO, SOSTENGO Y VUELVO, MANTENGO ERGUIDO EL CUERPO, MIENTRAS EL VIENTO SE OLVIDA, DE MANTENERME DERECHO....
ME VUELVO........NECESITO DEL VIENTO, PARA ONDEAR EL CABELLO QUE DEJA LA RAFAGA DE LETRAS CON EL QUE SUSPIRO EN SILENCIO.....
EL VIENTO, LO SIENTO, TU VIENtO Y ME VENGO.....ADENTRO.......SORPRENDO......
Rafagas del viento de adentro José Catalán Reyes " el Bota de Jerez " una noche sin viento es como un mas sin olas..........10 de Noviembre de un año sin más, un tal 2012........
martes, 30 de octubre de 2012
CERRARONSE SUS OJOS, ABRIOSE SU ALMA
Se cerraron sus ojos, se abrió su alma.
Ya estando cerrados sus ojos, dieron las diez puñaladas el reloj, los diez pasos mas intensos en el tiempo de cuales haya vivido mi cuerpo, mi mente y mi ser por entero.
Abriose su alma entonces, y se lapidó el ambiente con un aroma tal a rosas, que mis ojos dejaron de llorar y pude comprender el transito de ser a no ser, pero si seguir estando.
Momentos antes, ya el hubo abrazado una medalla suya por muchos años, por siempre podría añadir, enconmendose su alma a la de las enaguas de arena y marismas eternas.
Rocío de mil amores y de mil plegarias de su boca, presente en casa y en el corazón de aquel que ya volaba cual gorrión sobre espesas copas de almendros en flor.
Silencio embriagado por lo salino de unas lágrimas que me llegaban a la comisura de los labios y que me sabían tan dispares como el agrio del vinagre y el dulzor del descanso, bostezo sublime de la vida, expiración enorme y callada que lo llena todo por entero, entregose el cuerpo, y venció la vida por encima de la muerte, difícil y dispar situación.
Allí estaba el hombre, pero no la persona, la persona ya volaba como gorrión por entre nubes de claridad eterna, sinuoso su vuelo, bailarín de las sombras, pizpireto y sonriente, alegre y veloz el vuelo...
Cerrose la puerta, abriose el dintel de la gloria, silente revuelo de nada y silencio cargado del peso de una sola batida de alas, era la hora precisa, la de los diez pasos al son de un dolor.
No lo comprendí en el primero, lo atisbe en el segundo, lo supuse en el tercero, me asombró en el cuarto, lo observé en el quinto, ya se hizo presente en el sexto, lo observé en el séptimo, lo despedí en el octavo, lo disfrute en el noveno, y en el décimo él es quien lo explicó todo.
Fueron las diez de la noche, mas de verdad de mi vida, en el cielo por está época, una estrella se aloja siempre a la izquierda de la luna, planeta, fortuna, o consuelo, luz que brilla y parpadea, allí se posó tu vuelo, gorrioncillo de canas, volador del sueño eterno...
Y pasado el tiempo, aunque por mas que pase al sosiego de los tiempos, cada diez de la noche de todos los días, te vislumbro allá en el cielo, donde esté, aun bajo techo, me brillas y centelleas, del corazón para adentro, fuiste persona, amante y padre, eres ahora el brillo de una estrella, la candidez de una sonrisa, y en la mañana mi aurora.
El amor que me dejaste, vive, grita y se enamora, cuando los ojos te brillan, donde te miramos ahora, en el recuerdo mas bueno que nos dejó tu persona.
No dejes de volar nunca, revolotea los sueños de mi madre y mis hermanos, de tus nietas juguetonas, de tus amigos de siempre, donde te vemos ahora, en tus obras, con tus gestos, desgastaste la vida a horas, la entrega con tu gente, tiene su recompensa en como brillan los ojos de quien te mienta o te nombra.
Fuiste, estuviste, y estás, aunque pasen las horas, aunque las diez de la noche,
den mil veces con la sombra, aunque los tiempos se partan, aunque se quiebre la aurora,
aunque llueva o haga frío, siempre estarás y ahora,
aquí estás junto a mi, sonriendome te elevas,
porque suenan de nuevo las diez,
a la hora que le toca, al gorrión alzar el vuelo,
y subir a la azotea de las marismas del cielo,
donde tu vives ahora, junto a mares de gentíos, donde nace la aurora....
Ten por seguro que tú, anidarás de por vida, en la vida del sosiego que dejaste con tu ida.
A José Catalán Romero un gorrión que voló, el 30 de Octubre de 2009
MI PADRE
Ya estando cerrados sus ojos, dieron las diez puñaladas el reloj, los diez pasos mas intensos en el tiempo de cuales haya vivido mi cuerpo, mi mente y mi ser por entero.
Abriose su alma entonces, y se lapidó el ambiente con un aroma tal a rosas, que mis ojos dejaron de llorar y pude comprender el transito de ser a no ser, pero si seguir estando.
Momentos antes, ya el hubo abrazado una medalla suya por muchos años, por siempre podría añadir, enconmendose su alma a la de las enaguas de arena y marismas eternas.
Rocío de mil amores y de mil plegarias de su boca, presente en casa y en el corazón de aquel que ya volaba cual gorrión sobre espesas copas de almendros en flor.
Silencio embriagado por lo salino de unas lágrimas que me llegaban a la comisura de los labios y que me sabían tan dispares como el agrio del vinagre y el dulzor del descanso, bostezo sublime de la vida, expiración enorme y callada que lo llena todo por entero, entregose el cuerpo, y venció la vida por encima de la muerte, difícil y dispar situación.
Allí estaba el hombre, pero no la persona, la persona ya volaba como gorrión por entre nubes de claridad eterna, sinuoso su vuelo, bailarín de las sombras, pizpireto y sonriente, alegre y veloz el vuelo...
Cerrose la puerta, abriose el dintel de la gloria, silente revuelo de nada y silencio cargado del peso de una sola batida de alas, era la hora precisa, la de los diez pasos al son de un dolor.
No lo comprendí en el primero, lo atisbe en el segundo, lo supuse en el tercero, me asombró en el cuarto, lo observé en el quinto, ya se hizo presente en el sexto, lo observé en el séptimo, lo despedí en el octavo, lo disfrute en el noveno, y en el décimo él es quien lo explicó todo.
Fueron las diez de la noche, mas de verdad de mi vida, en el cielo por está época, una estrella se aloja siempre a la izquierda de la luna, planeta, fortuna, o consuelo, luz que brilla y parpadea, allí se posó tu vuelo, gorrioncillo de canas, volador del sueño eterno...
Y pasado el tiempo, aunque por mas que pase al sosiego de los tiempos, cada diez de la noche de todos los días, te vislumbro allá en el cielo, donde esté, aun bajo techo, me brillas y centelleas, del corazón para adentro, fuiste persona, amante y padre, eres ahora el brillo de una estrella, la candidez de una sonrisa, y en la mañana mi aurora.
El amor que me dejaste, vive, grita y se enamora, cuando los ojos te brillan, donde te miramos ahora, en el recuerdo mas bueno que nos dejó tu persona.
No dejes de volar nunca, revolotea los sueños de mi madre y mis hermanos, de tus nietas juguetonas, de tus amigos de siempre, donde te vemos ahora, en tus obras, con tus gestos, desgastaste la vida a horas, la entrega con tu gente, tiene su recompensa en como brillan los ojos de quien te mienta o te nombra.
Fuiste, estuviste, y estás, aunque pasen las horas, aunque las diez de la noche,
den mil veces con la sombra, aunque los tiempos se partan, aunque se quiebre la aurora,
aunque llueva o haga frío, siempre estarás y ahora,
aquí estás junto a mi, sonriendome te elevas,
porque suenan de nuevo las diez,
a la hora que le toca, al gorrión alzar el vuelo,
y subir a la azotea de las marismas del cielo,
donde tu vives ahora, junto a mares de gentíos, donde nace la aurora....
Ten por seguro que tú, anidarás de por vida, en la vida del sosiego que dejaste con tu ida.
A José Catalán Romero un gorrión que voló, el 30 de Octubre de 2009
MI PADRE
lunes, 29 de octubre de 2012
HOY COMO SIEMPRE QUE TE MIRO ( siguirillas )
Hoy soy un sol que se pone, hoy soy una reja tras la que no pasa nada, solo las nubes el silencio y el viento silbando al oído.
Hoy soy un torero sin sombra, con capote y sin muleta, puedo parar pero no templar.
Hoy soy el umbral del ahogo, donde ahoga hasta el llanto sin poder sollozar ni el ultimo agónico grito.
Hoy soy pies sobre una balaustrada que ya no aguanta mas cargas, hoy soy un zapato roído, roto y maloliente, sudado, usado, roto, desvencijado, sin lustre, pero caminando....
Hoy soy el ciprés que ni llora, soy un sauce sin raíces.
Soy el adoquín que gastado, forma parte de una calle que no transita nadie. Soy el chirrido del carromato del afilador que pregona en una calle sin ecos. Suena mi voz a rebuzno, a aliento de un pobre mulo que tira de la carga y a la vez vomita vapores en la fría mañana. Maulla el gato en la noche y se confunde su sonido con el de mis tripas, exsaustas del hambre. Despeinada el alma, lamenta el escozor de la herida que no sangra, pero que huele a putrefacción, y su color a muerte atisbada, no trae consigo nada mas que fragores y malas noches. Hoy soy un niño con fiebre, que soporta el peso de unas sabanas que lapidan el cuerpo pero no el sueño. Yo soy la callada voz de tus gritos, yo soy el pájaro errante, yo soy la voz que musito, yo soy el que viste elegante, pero mi muerte me acecha, mas elegante que antes, yo me muero de repente, si tu aire viene a verme, y me deja por los suelos, los papeles que escribía, poniendo en ellos consuelo, intentando yo olvidarte, me encuentro con el sosiego que deja tu aire al irse, y disfruto del silencio, que sin papeles dejaste, ni ahora suena tu viento en las rendijas de mi cuerpo, al menos me queda eso, que menos que tu silencio.... Hoy soy la pared que no soporta sombras, Soy espadaña sin cúspide, Soy brújula sin norte, ni veleta que soporte ningún aire que me mueva..... José Catalán Reyes
Hoy soy un torero sin sombra, con capote y sin muleta, puedo parar pero no templar.
Hoy soy el umbral del ahogo, donde ahoga hasta el llanto sin poder sollozar ni el ultimo agónico grito.
Hoy soy pies sobre una balaustrada que ya no aguanta mas cargas, hoy soy un zapato roído, roto y maloliente, sudado, usado, roto, desvencijado, sin lustre, pero caminando....
Hoy soy el ciprés que ni llora, soy un sauce sin raíces.
Soy el adoquín que gastado, forma parte de una calle que no transita nadie. Soy el chirrido del carromato del afilador que pregona en una calle sin ecos. Suena mi voz a rebuzno, a aliento de un pobre mulo que tira de la carga y a la vez vomita vapores en la fría mañana. Maulla el gato en la noche y se confunde su sonido con el de mis tripas, exsaustas del hambre. Despeinada el alma, lamenta el escozor de la herida que no sangra, pero que huele a putrefacción, y su color a muerte atisbada, no trae consigo nada mas que fragores y malas noches. Hoy soy un niño con fiebre, que soporta el peso de unas sabanas que lapidan el cuerpo pero no el sueño. Yo soy la callada voz de tus gritos, yo soy el pájaro errante, yo soy la voz que musito, yo soy el que viste elegante, pero mi muerte me acecha, mas elegante que antes, yo me muero de repente, si tu aire viene a verme, y me deja por los suelos, los papeles que escribía, poniendo en ellos consuelo, intentando yo olvidarte, me encuentro con el sosiego que deja tu aire al irse, y disfruto del silencio, que sin papeles dejaste, ni ahora suena tu viento en las rendijas de mi cuerpo, al menos me queda eso, que menos que tu silencio.... Hoy soy la pared que no soporta sombras, Soy espadaña sin cúspide, Soy brújula sin norte, ni veleta que soporte ningún aire que me mueva..... José Catalán Reyes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
